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domingo, 13 de septiembre de 2009

Barra Grande-Ferry a pueblo bahía Camamu



Nos levantamos por la mañana. El Sr.Hirata nos esperaba en el salón de su casa para desayunar. Ya habían pasado tres días y nos marchábamos, pero nos sentíamos en deuda. Decidimos prepararle una comida española: tortilla de patatas, una ensaladita y una olivada. Después de comer nos fuimos al embarcadero desde donde nuestro Ferry-Boat partía hacia Camamú .El precio del Ferry-Boat creo recordar que eran sobre unos 12R, e incluía un bus hasta la ciudad más cercana. Nos daba mucha pena dejar aquel lugar paradisiaco y desértico (en esta época del año). En tres días apenas nos cruzamos con 5 perosonas por las playas y todos ellos era lugareños. En los seis meses que he estado en Brasil, es uno de los lugares que más me ha enamorado.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Itacare-Barra Grande en Carona



Cruzamos hasta el Pontal en Ferry donde conocimos un chico que nos llevaba en carro, la suerte estaba echada,....Nos llevo hasta la casa que estaba construyendo en el medio de la selva desde donde había unas vistas de la desembocadura del rio Contas.El paseo por estas pistas merece la pena, esta apartado de las rutas convencionales de viajeros. Hay que ser muy hábil al volante para llegar a Barra Grande por estas carreteras perdidas de la mano de dios.
El ferry es gratuito aunque a los gringos acostumbran cobrarles unos 2R.



lunes, 7 de septiembre de 2009

De Rio de Janeiro- Vitoria

El trayecto Rio de Janeiro-Vitoria lo realizamos a través de la compañia Aguía Branca. El viaje lleva sobre unas ocho horas más o menos.

Los autobuses que cubren grandes distancias en Brasil suelen ser, por lo general, muy cómodos. Si uno está dispuesto a pagar más por su billete puede comprar un pasaje que se llama "double leito" y viajar muy a gusto en una cama. Nosotros elegimos el más barato, el "convencional", que sería un asiento mejor que el Alsa Supra para daros una referencia. Eso sí, éste no tiene conexiones a internet.

Como os contaba solo disfrutaréis de esta comodidad en los viajes largos, y los precios del transporte, en comparación con la comida y alojamiento, son bastante caros. Aquí no regalan nada. Echarle siempre un ojo a vuestras maletas. En el embarque, el conductor del bus, os dará una etiqueta con vuestro pasaje que deberéis pegar a la maleta que facturáis. No perdáis el comprobante o podéis tener problemas. Llevad siempre con vosotros el pasaporte y vuestro dinero


Ver Rio de Janeiro-Vitoria en un mapa más grande

miércoles, 26 de agosto de 2009

Rio de Janeiro comienza nuestra aventura



Nuestro viaje comienza en el aeropuerto internacional de Rio. Son las cinco de la tarde y el avión de la Air France, que viene de Paris, tiene programado su aterrizaje en unos minutos . Mi compañera de viaje, Ana, está a punto de llegar. Unos minutos antes de la hora prevista, aparece en las pantallas del aeropuerto, que el vuelo se retrasa. La muchedumbre que allí espera comienza alborotarse, ya que unos dias antes, un avión de la Air France se estrellaba cerca de Fernando de Noronha. Permanecemos expectantes especulando sobre qué le ocurriría al vuelo. Después de casi dos horas de retraso, Ana llegó. Cogimos un Omnibus(4R$) hasta la parada de Cinelandia y desde ahí fuimos andando hasta los Arcos da Lapa. Allí cogimos el tran via para subir hasta Santa Tereza donde estaba el hostel donde nos pasaríamos la primera noche en el Terra Brassilis. El precio era 110R$ día. Es un precio excesivo para Rio, ya que cualquier hostel ronda los 20R$ con todas las comodidades, pero merece la pena. Las vistas desde el balcón por la noche me recuerdan a Blade Runner. La Catedral Metropolitana presidiendo la panorámica.
Os recomiendo caminar todo el barrio de Santa Teresa es muy pintoresco. Procurad hacerlo a la luz del día ya que es zona de favelas y es posible que os atraquen.

martes, 25 de agosto de 2009

Llegando a Rio de Janeiro


El primer día que llegué a Rio, venía de Recife en avión, con la Compañía Gol, después de dos meses bien intensos cruzando el Sertón tierra inhóspita, valiéndome como referencia del Rio San Francisco. Llegué a Rio a las 6 de la mañana. Era noche todavía. No tenía ningún lugar al que ir o alguien a quien visitar. Comencé a preguntar en el aeropuerto ( Galeão ) a unos y a otros cómo llegar al centro, dónde podía encontrar un hostel barato... Nunca viajo con guia, les he echado un vistazo alguna vez para contrastar información, pero no son del todo útiles para alguien que quiera conocer un pais de verdad. Hace unos años, en mi primera salida a Edimburgo, me compré la famosa Lonely Planet. Creo que la guía quita la emoción a un viaje. Es lo siguiente al viaje organizado: seguir a una persona o grupo de personas que no conocemos en su viaje a ninguna parte. Si hubiese seguido una guía de este tipo en mi visita a Rio, seguro hubiese acabado en Copacabana, Ipanema. Habría visitado el Corcovado, habría subido en telésferico al Pao de Azucar, habría ido a un concierto de Samba, a un partido en el Maracaná o habría hecho cualquiera de esos tópicos que acompañan las guias, ya sea Le Route, Lonely Planet o Topten.
No digo que no merezca la pena visitar cualquiera de estos lugares, lo que digo es que hay que ir un poco más alla. Si le preguntas a un Carioca sobre cualquiera de estos lugares, seguro que en su día a día no los frecuenta. Qué decir de subir al Corcovado: 70 Reales en un país en el que el salario mínimo es de 450 reales aproximádamente. La visita al Maracaná son 100 reales (digo yo, ¿no será mejor disfrutar de un partido de futbol por 10-20 reales?). Los gringos no se mezclan con los brasileños a no ser por interés en prostitución o drogas. No será más peligroso irte con una prostituta que ir a ver un partido de fútbol con 100000 brasileños rugiendo de emoción, viviendo lo que es un día cualquiera en el fútbol.

Perdonadme por el rollo que os suelto, pero quiero que este blog os ayude a ser más críticos cuando viajeis. Además quiero intentar crear una imagen de lo que Brasil ha sido para mi.